Esta pregunta a priori es difícil de responder, sobre todo porque no hay una respuesta única. Es verdad que hay diversas oposiciones catalogadas como “fáciles” o “sencillas”, aunque en general no hay oposición fácil, sino diversos grados de dificultad. A lo largo del artículo te vamos a ir dando pautas para que conozcas cuáles son las menos exigentes y en qué debes fijarte.
Cada oposición presenta una serie de variables o peculiaridades que influyen directamente en la dificultad del proceso de selección. Te presentamos las que nosotros consideramos más decisivas:
- Requisitos de acceso: evidentemente cuanto mayor es el requisito de acceso mayor es la dificultad. Si quieres una oposición más sencilla, te recomendamos aquellos procesos selectivos que solo exigen la ESO o el Graduado Escolar.
- Ratio aspirante/plaza: normalmente las oposiciones de menor categoría son más sencillas, en este caso el grupo C2 y las agrupaciones profesionales, aunque también es verdad que suelen tener mayor afluencia de candidatos/as. Por tanto, hay que tener en cuenta la ratio aspirantes/plazas ofertadas.
- Nº de temas: este es otro criterio fiable a la hora de definir qué oposiciones son más sencillas. Algunas tienen 20 temas y otras más de 70… Evidentemente a menor número de temas, menor dificultad.
- Periodicidad: la frecuencia con la que se convoca un proceso selectivo también va a ser decisivo a la hora de acceder a un trabajo público. Una oposición que se convoca de forma anual hace que tengas más opciones de obtener tu plaza. Si además conoces con antelación cuándo saldrá la próxima convocatoria, puedes adelantar el estudio y llegar con ventaja.
- Tipo de pruebas: no es lo mismo un examen tipo test que uno con desarrollo escrito, supuestos prácticos u oral. Además, algunas oposiciones incluyen psicotécnicos o pruebas físicas, y en los tests hay que fijarse en si los errores penalizan.

Oposiciones más “fáciles”
Si tenemos en cuenta todas las variables anteriormente citadas, creemos que las oposiciones más “fáciles” son:
- Tropa y Marinería: requisito de acceso la ESO; psicotécnicos y pruebas físicas.
- Auxiliar administrativo: requisito de acceso la ESO; 28 temas.
- Auxilio Judicial: requisito de acceso la ESO.
- Auxiliar administrativo de comunidades autónomas y ayuntamientos: requisito de acceso la ESO; en muchos casos, temarios más acotados que los estatales.
- Otras: subalterno, celadores, etc.
Cómo saber cuándo sale la próxima convocatoria
Las oposiciones que hemos señalado como más accesibles siguen calendarios distintos, pero casi todas funcionan con el mismo esquema:
- Oferta de Empleo Público (OEP): cada año la administración aprueba cuántas plazas puede sacar de cada cuerpo. Es la primera señal de que habrá convocatoria, pero todavía no abre plazo.
- Convocatoria y bases: se publica en el boletín oficial correspondiente. Ahí figuran los requisitos, el temario, las pruebas y los plazos, y pueden variar respecto a la convocatoria anterior.
- Plazo de instancias: es el periodo para presentar la solicitud y pagar la tasa. Suele ser corto, así que hay que estar pendiente.
- Listas de admitidos y excluidos: primero se publica la lista provisional, con un periodo para corregir errores, y después la definitiva.
- Examen, resultados y adjudicación de destinos: el tiempo que pasa entre cada fase varía mucho de un proceso a otro.
Cada oposición se consulta en un sitio distinto
- Auxiliar administrativo del Estado y Auxilio Judicial: el BOE, la web del INAP para los cuerpos generales de la Administración del Estado y la del Ministerio de Justicia para los cuerpos de justicia.
- Tropa y Marinería: la web de reclutamiento del Ministerio de Defensa. Esta selección se organiza en dos ciclos de ingreso al año, con periodos de solicitud diferentes.
- Auxiliar administrativo de comunidades autónomas y ayuntamientos, subalterno y celadores: el boletín oficial de tu comunidad o provincia, la sede electrónica de tu ayuntamiento y, en el caso de los celadores, la web de tu servicio de salud.
Lo más recomendable es no esperar a que salga la convocatoria para empezar. El temario suele mantenerse bastante estable de un proceso a otro, aunque conviene revisar las bases por si una reforma legal ha introducido cambios. Además, el tiempo entre que se publica la convocatoria y se celebra el examen varía mucho, y cuanto antes empieces, más margen tienes.
En cualquier caso, queremos dejar bien claro que todas las oposiciones requieren de un importante esfuerzo y grandes dosis de perseverancia. Ninguna es un regalo, pues el beneficio final es la obtención de un trabajo público, por tanto, la competencia siempre será grande. ¡Ánimo y a preparar tu oposición!